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Entrevista
Desde HAITÍ con MARIE ANDRÉE ST. AUBIN
Desde el 2002 hasta la actualidad Marie Andrée St. Aubin
ha sido la Directora de Recursos Humanos y Desarrollo
Organizacional de Action Aid en Haití.
Marie Andrée St. Aubin tiene una larga trayectoria como activista feminista.
Desde noviembre de 1994 hasta febrero de 2001 formó parte del Ministerio de
Asuntos de la Mujer del que fue fundadora. También ha trabajado con distintas
organizaciones de mujeres para promover el conocimiento de los recursos
comunitarios para las víctimas de la violencia de género, ha dirigido y promovido
talleres centrados en la pobreza y los derechos humanos y ha participado en la
elaboración y aplicación de instrumentos innovadores en diversos proyectos e
iniciativas relacionadas con la promoción del buen gobierno en Haití.
Muévete por la Igualdad. Es de Justicia ha estado con Marie Andrée en España
realizando una entrevista en la que nos interesamos sobre la defensa de los
derechos de las mujeres en el proceso de reconstrucción de Haití tras el terremoto,
así como sobre su experiencia personal como feminista. Marie Andrée nos sorprende
con su fuerza y su esperanza ante la terrible situación que vive el país y el dolor
que supone haber perdido a tres amigas de la lucha feminista. Ella afirma “yo
creo en las mujeres, sé que son unas luchadoras y nosotras también lucharemos
por la memoria de aquellas que murieron, porque sabemos que si ellas estuvieran
vivas estarían luchando junto a nosotras”
¿Podría hablarnos del trabajo de Action Aid en Haití en relación al proceso de
reconstrucción tras la catástrofe y la defensa de los derechos de las mujeres?
En primer lugar, me gustaría resaltar que la defensa de los derechos
de las mujeres es uno de los temas centrales de Action Aid Internacional
y Action Aid Haití. Antes del terremoto trabajábamos sobre los derechos
de las mujeres, pero no trabajábamos específicamente en emergencias.
Desde Action Aid (en adelante: AA) contamos con una comisión para los
derechos de las mujeres. Nuestro objetivo es asegurar que las mujeres
son tenidas en cuenta en todas nuestras actividades; para asegurar que
todo, cada actividad, cada concepto, cada proyecto, cada programa que
elabora AA tiene un enfoque de género (gender based). Esto es lo que
hace AA normalmente.
Ahora bien, tras el terremoto, nuestra primera acción fue ir a los
campamentos donde ya trabajábamos con anterioridad, para realizar dos
evaluaciones a la población. Una evaluación de la población general, y
otra evaluación de mujeres y niños por separado (incluido niños y niñas
por separado). Es particularmente importante hacer evaluaciones por separado,
porque generalmente las mujeres son las más vulnerables de la población y
en una catástrofe tan grande como la vivida con el terremoto la vulnerabilidad
aumenta.
Los problemas con los que nos encontramos fueron similares a los que
encontraron otras organizaciones. Por ejemplo, problemas respecto a
la distribución de los enseres. Las mujeres son en gran parte las que
distribuyen los alimentos en la comunidad, las que alimentan a los niños
y niñas. Así que AA incidió para que llegaran a las mujeres, sobre todo
a las mujeres que tenían más niños y niñas a su cargo.
Realmente lo que AA hace es dar apoyo a los grupos de mujeres ya organizados
que existen dentro del campamento. Nuestra organización les proporciona, por
ejemplo, algún tipo formación, apoyo en la coordinación y actividades
psicosociales para afronta la dramática situación.
¿Estos grupos de mujeres se organizaron y trabajan por sí mismos o ustedes les dieron algún tipo de apoyo desde AA?
Afortunadamente, estos grupos fueron formados por sí mismos. Porque el campamento
donde nosotras estamos trabajando está en una de nuestras áreas de desarrollo. Es
decir, no es un campo que encontramos sin más, es parte de una de las áreas dónde
ya trabajábamos antes del terremoto y donde, por tanto, ya existía cierta organización.
Por lo tanto, nosotras desde AA simplemente les apoyamos y les brindamos más manos,
construyendo capacidades y tratando de hacer más llevadera la situación.
Por lo tanto, ¿ellas mismas habían identificado sus propias necesidades?
Uno de los principios de AA es tener en consideración las necesidades
que la población identifica. Por esto, nostras no llevamos a la gente
lo que creemos que necesitan - por supuesto sí llevamos comida, agua y
productos básicos, todo el mundo necesita estas cosas - pero lo más
importante en el trabajo de identificación es sentamos con las mujeres
de los campamentos para escuchar las necesidades que ellas identifican
y para que nos comenten qué debemos hacer nosotras por ellas, qué debemos
incluir en nuestros programas para ellas y los/as niños/as.
¿Qué problemas y necesidades se identificaron? ¿Qué clase
de prioridades identificaron estos grupos de mujeres?
Se identificaron necesidades más urgentes como las relacionadas con la higiene
femenina, (compresas, toallas de baño, agua purificada), pero además también
pedían otras cosas relacionadas con la seguridad y la vigilancia. Necesitaban
agentes de seguridad en el campamento, querían refuerzos en la seguridad, este
era el mayor problema.
En relación a la seguridad ¿cómo es, desde su perspectiva,
la situación en relación a la violencia de género después de la tragedia?
En general, se dan muchas clases de violencia. Puedes
encontrar diferentes actitudes violentas. Por ejemplo,
hay chicos jóvenes que cogen el teléfono y graban a las
chicas en el baño, miran quien es más sexy, y cosas así.
Esto también es violencia, esto es irrespetuoso. Además,
desgraciadamente algunas mujeres han sido violadas.
Otras formas de violencia que se dan son, por ejemplo,
en relación a la distribución de los productos básicos
que llegan. Algunos hombres empujan a las mujeres o les
quitan lo que tienen. Esto es muy grave porque ellas son
las principales distribuidoras de la alimentación a las
niñas y niños.
¿Cuál es la actitud de las instituciones gubernamentales
como la policía ante estas circunstancias?
En general yo creo que ellos están intentando hacerlo lo
mejor posible. Pero la emergencia es enorme y no pueden
llegar a todo. Además, puedo ver que las organizaciones
de mujeres que están ahí, están apoyando mucho, por ejemplo,
contando a los medios de comunicación lo que está ocurriendo,
para dar visibilidad. Considero que son las organizaciones de
mujeres las que dan especialmente apoyo en estas situaciones.
Volviendo a la tragedia y sus consecuencias. Desde su experiencia,
¿cuáles han sido los principales efectos para las mujeres y los
niños y niñas después del terremoto?
Por un lado, para las organizaciones de mujeres en Haití fue muy duro
que tres de nuestras activistas murieran. La situación es dramática,
se necesita mucho tiempo para reestablecer la situación. El Ministerio
de Asuntos de la Mujer ya no existe, ¡se derrumbó! y la directora general
murió.
Ha sido nombrada una nueva ministra de asuntos de las mujeres en Haití,
pero ella no ha formado parte de ninguna organización de derechos de
las mujeres (no creo que sea incluso feminista). Esto nos hace incluso
más débiles ante tal catástrofe y nos hace ir más lentas. Las organizaciones
de mujeres están muy afectadas por la pérdida de las tres activistas.
Por otro lado, para las mujeres en general, escuchar y ver a todas esas
mujeres que viven en la calle con sus hijos e hijas, es realmente duro.
Muchas mujeres quedaron viudas, muchas madres solteras perdieron su único
hijo, el drama es grande, ¡es muy grande! Muchas mujeres están siendo
violadas incluso. Muchas mujeres jóvenes están solas, chicas pobres,
adolescentes, que sólo tenían a su madre para proveerlas de todo lo que
necesitaban, tienen ahora que hacer un esfuerzo que está más allá de
sus posibilidades. El problema es grande y será grande por varios años.
Por otro lado, ¿qué opina del proceso de gestión de la ayuda de las ONG’s
del Norte? ¿Cree que la gestión está siendo satisfactoria o es más bien
un proceso caótico? ¿Cómo es la situación? En general, en el Norte se
pregunta si realmente el dinero se ha invertido en Haití.
Considero que es cierto que ha llegado mucho dinero del Norte.
Y no tengo ninguna duda de que el dinero que llega a través de
las ONG’s está llegando a las personas más necesitadas.
También creo que la solidaridad que llega desde el Norte es muy
grande y esto lo apreciamos mucho. El problema es que la catástrofe
es enorme y es imposible saber por donde empezar.
En Haití, incluso antes del terremoto, no teníamos infraestructuras
para afrontar estas situaciones. Sin el apoyo de las organizaciones
del Norte, no hubiéramos podido hacer muchas cosas. Si estamos avanzando
es en gran parte gracias a la cooperación internacional.
Mi mayor preocupación respecto a la gestión, es el proceso que se
está desarrollando a través del gobierno. La documentación que ha
elaborado el gobierno para la reconstrucción ha sido elaborada sin
consultar a la población. Sólo el gobierno y sus asesores saben qué
se incluye en la documentación sobre el plan de reconstrucción. Esta
es una gran preocupación, y esto es un reto para AA Haití porque ahora
tenemos que ejecutar nuestro trabajo en el asesoramiento y apoyo para
la movilización social, las organizaciones sociales de base, las
organizaciones de los derechos de las mujeres, para apoyar su trabajo.
Con el objetivo de influir en la implementación, el monitoreo y la evaluación
de las decisiones que se están tomando desde el gobierno. Tenemos que incidir
para asegurar que la población forma parte de la gestión de las ayudas.
Y además, tenemos que asegurar que la corrupción disminuye y es erradicada.
Siempre hay un riesgo de corrupción porque la mayoría de la población
no sabe qué está escrito en la documentación. Los documentos se elaboran
sin consultar al parlamento. Y deben ser consultados para que los documentos
sean aprobados, debe haber una discusión previa entre todas las partes,
para decidir cómo se va a gestionar el proceso de reconstrucción del país.
Además, los documentos han sido elaborados en inglés, y muchas personas
no hablan inglés. AA trata de presionar para que los documentos sean
traducidos a nuestras lenguas, francés y criollo, en la lengua que la
gente pueda entender.
En relación a las organizaciones de derechos de las mujeres, la
documentación no ha sido elaborada con enfoque de género (gender based).
Las mujeres específicamente no han sido tomadas en cuenta
para la gestión. Desafortunadamente, no he tenido la oportunidad
de leer la documentación del plan de reconstrucción. Pero sé que
AA preguntó a las asociaciones de mujeres para revisar esta
documentación. Sin embargo, lamentablemente la documentación que
fue revisada ha sido reeditada de nuevo por el gobierno. Así que
el gobierno quiere implementar sus decisiones queramos o no queramos.
Sin embargo, tenemos que seguir luchando para asegurarnos de que
esto no ocurra y luchar por la implementación de lo que se decida
con la aprobación de la población.
Por otra parte, en cuanto a la fundación del Ministerio de Asuntos
de las Mujeres, usted fue una de las fundadoras. ¿Podrá contarnos
algunos aspectos sobre su actividad feminista? ¿Y también sobre
cómo ve las perspectivas de futuro del ministerio y su papel en
la reconstrucción?
No puedo decir cómo empecé a identificarme como feminista,
porque no lo sé, porque creo que ser feminista no es una
profesión es una vocación, se es y se nace feminista, pero
una no se convierte en feminista. No sé cuándo me convertí
en una activista feminista, diría que primero fui activista
política.
Y no empecé como activista política sin saber qué era exactamente
lo que quería, pero sabía qué era lo que no quería. No quería lo
que estaba ocurriendo en aquel momento, no quería una dictadura.
Yo estaba en desacuerdo con la situación y me pregunté qué podía
hacer yo. Así empecé mi carrera política.
Pero luego me dí cuenta de que no era simplemente eso, incluso
si los hombres estaban de mi parte desde la lucha política, muchos
nos decían a las mujeres que nos sentáramos, que ellos podían ir allá,
que ellos podían hablar, etc. Así que entendí que si bien estaban de
nuestro lado en las reivindicaciones políticas, nos estaban también
poniendo límites. Eso no podía ser, así que tenía que empezar una
nueva lucha.
Yo era joven y tuve que empezar un camino nuevo. Sin ningún tipo
de experiencia y coordinación previa me reuní con mis amigas para
hablar sobre lo que estaba percibiendo. Era necesario empezar a
construir un grupo entre nosotras, sin nuestro partido político,
¡para protegernos de nuestros propios amigos!
En 1990 fueron las primeras elecciones democráticas. Era el momento
para crear algo oficial, alguna institución que protegiera los derechos
de las mujeres. Ahí nació la idea de crear el Ministerio de los Asuntos
de la Mujer.
Cuando empezamos con este ministerio, ninguna de nosotras había tenido
experiencia con este tipo de estructuras gubernamentales. Todas veníamos
de ONG’s, asociaciones, etc., fue muy complicado. Nuestra prioridad desde
el ministerio no era tener nuestra propia agenda política, sino que teníamos
que introducirnos en la agenda del gobierno, porque no se contemplaban los
derechos de las mujeres. Antes de nada teníamos que ser conscientes de que
estamos en una estructura patriarcal y de que el ministerio de asuntos de
la mujer era el único que contaba con mujeres en el gobierno y teníamos
que llegar más lejos. Si queremos, por ejemplo, que el parlamento valide
las leyes tenemos que estar, porque hay muchas leyes en nuestra constitución
en contra de las mujeres y eso hay que cambiarlo. Pero cuando te enfrentas a
un parlamento compuesto totalmente por hombres, esto no es nada fácil. Entonces
comenzamos a darnos cuenta de que nostras estábamos en el gobierno, y los hombres
también lo estaban, pero nosotras estábamos luchando contra el propio gobierno
del que formábamos parte.
El espíritu con el que empezamos el ministerio no es el mismo espíritu que
se plasma en las leyes, especialmente después de la tragedia. Actualmente,
desde que se ha perdido la estructura física del ministerio, el ministerio
está trabajando a través de las organizaciones de mujeres. Y eso es algo
bueno ahora. Sin embargo, como las asociaciones de mujeres están trabajando
en contra del plan de reconstrucción elaborado por el gobierno, de algún modo
tendremos que separarnos.
Es una situación realmente complicada. Pero yo tengo esperanza en las mujeres.
Yo sé que ellas son unas luchadoras, que ellas no tiran la toalla fácilmente,
que ellas querrán seguir adelante. El gobierno tendrá que cooperar con las
mujeres en algún momento. Aunque esto no sea una tarea fácil.
¿Qué tipo de apoyo cree que necesitan?
Yo creo que el apoyo más necesario ahora es que las voces de las mujeres se
oigan cada vez más, a todos los niveles, también internacionalmente. Para
crear conciencia internacional sobre lo que está ocurriendo en Haití, en
términos de los derechos de las mujeres. Especialmente en el plan de
reconstrucción de nuestro país. Este es un gran paso para nosotras. El plan
para la gestión de la reconstrucción del país no puede estar elaborado sin
contar con 53% de la población.
¿Considera que desde los apoyos internacionales - gubernamentales y no gubernamentales – se está
atendiendo a incluir la agenda de las mujeres en el plan de reconstrucción?
No puedo darte una respuesta cierta, porque esto es algo nuevo,
ellas están ahora buscando apoyos para incidir. No sé cuánto apoyo
conseguirán. Pero a la vez, estoy segura de que las organizaciones
internacionales de mujeres van a apoyarnos, no sé cuánto apoyo darán,
pero lo darán.
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