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Artículo
Desde BOLIVIA con KATIA URIONA.
Secretaria Ejecutiva de la Coordinadora de la Mujer, una red
de instituciones privadas sin fines de lucro con cobertura a
nivel nacional, con el propósito de incrementar la participación
de las mujeres como interlocutoras válidas, con propuestas en los
niveles de poder y toma de decisiones en espacios de desarrollo
locales, departamentales y nacionales en las esferas que le
conciernen.
Pretenden una sociedad equitativa que genere condiciones para
la igualdad entre hombres y mujeres de todos los sectores sociales,
en el marco de un desarrollo democrático que:
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plantee la deconstrucción
de las estructuras y las relaciones de poder y la redistribución de lo
material, cultural y político;
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considere las subjetividades e identidades
individuales y colectivas y el respeto a las diversidades;
Donde las mujeres sean actoras políticas con capacidad de interpelación, interlocución
y propuesta, con acceso real a los espacios de poder, ejercicio de derechos
y toma de decisiones en los ámbitos económicos, políticos, culturales y
sociales desde lo colectivo e individual.
Buscan crear un movimiento de mujeres diverso y plural, fortalecido en función
a acuerdos programáticos y alianzas estratégicas oportunas y flexibles, que plantea
una redistribución de los factores económicos, políticos, culturales y sociales,
considerando las subjetividades e identidades individuales y colectivas. Y contribuir
a la repolitización del enfoque de género desde los espacios públicos y privados
(familiares, económicos, políticos, sociales y culturales), a través del fortalecimiento
de capacidades políticas, de generación de alianzas con nuevos/as actores/as sociales
que determinen una nueva agenda política desde los enfoques de las identidades, la
distribución y el reconocimiento.
Más información: www.coordinadoramujer.org
PONENCIA
La experiencia de Bolivia es peculiar y en este marco las mujeres han desarrollado procesos de participación política y creación de diferentes espacios, no solo formales de representación como el parlamento y el gobierno.
Lo primero que hicimos fue definir cómo actuar en las políticas, cómo construir un liderazgo político y generar participación. Para posibilitarlo nos hemos dotado de una agenda política que ha supuesto reconocer que las mujeres en este país somos diversas.
Debido al alto porcentaje de población campesina y la diversidad de la población, un paso importante fue el reconocimiento de la pluralidad de las mujeres y las distintas formas de vivir la exclusión social. Por eso, se construyo una red que pudiese recoger y organizar las distintas maneras en que vivimos la discriminación. De ahí surgió la construimos de un espacio de debate entre nosotras.
La elaboración de la agenda llevó casi 2 años de proceso, más de 27.000 mujeres participaron en un diálogo nacional sobre el tipo de gobierno que se quería formar.
Después de esta primera fase esencial de reconocimiento de las diversidades entre las mujeres pudimos emprender el proceso de capacitación para articular un movimiento que nos diese la posibilidad de interpelar, exigir y generar espacios de incidencia locales, nacionales, etc.
La Incidencia
Tiene que ver con el cómo transformar, cómo luchar, cómo crear las estrategias de cambio, cómo nos reconocemos, cómo asumimos nuestros derechos; todo eso está en la base del proceso de transformación.
Nos hemos sentado con las organizaciones indígenas campesinas y como ya he destacado, esta agenda no se conjuga con una agenda de las mujeres en general.
En nuestra primera fase de reconocimiento nos preguntamos sobre cómo generar espacios de discusión, sobre roles, falta de decisión etc. Sobre el porqué estamos movilizándonos para construir una agenda conjunta.
Debemos transformar nuestras vidas y nuestros espacios colectivos, ya que las organizaciones campesinas en Bolivia son organizaciones mixtas de estructura patriarcal. Estamos generando los espacios de relación entre vidas públicas y privadas y la transformación tanto del uno como del otro. La estrategia de incidencia está en articular nuestra agenda con otras historias de discriminación y exclusión.
Hemos interpelado al Estado para desestructurar:
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El estado colonial que ha generado grandes diferencias entre blancas e indígenas, exclusión, discriminación y subordinación.
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El modelo neoliberal porque causa las brechas entre los/as más pobres y aquellos/as que tienen más acceso a los recursos.
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El estado patriarcal que genera las diferencias entre hombres y mujeres.
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El estado confesional, para que Bolivia se reconozca como Estado laico.
Principios incorporados en la Constitución de Bolivia
Las mujeres han hecho un acto de incidencia y han logrado influir en la agenda con los principios de:
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equidad y acción positiva, es decir: redistribuir el poder y los recursos económicos
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igualdad y no discriminación: el reconocimiento de las diversidades en el país, étnicas culturales y de las distintas identidades.
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reconocimiento de derechos específicos de las mujeres (violencia, acceso a la tierra)
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acción de democratización del trabajo
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familia: igualdad de los cónyuges y reconocimiento del trabajo en el hogar.
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