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Principal
| 1. ¿Qué son los cuidados exactamente?
| 2. La organización social de los cuidados
| 3. La división sexual del trabajo
| 4. El trabajo de cuidados en los países del Sur
| 5. La Crisis de los Cuidados en los países del Norte
| 6. La externalización del trabajo doméstico
| 7. La importancia de acuerdos y la cooperación
| 8. Conclusión
| 9. Algunas referencias
En los últimos años, gracias a la presión de movimientos feministas,
la necesidad de revalorizar los cuidados ha entrado en las agendas
de gobiernos, organismos y movimientos sociales. El esfuerzo por
generar mayor igualdad entre mujeres y hombres se manifiesta en la
creación de espacios y plataformas dónde se desarrollan debates
sobre las actuales problemáticas de las “mujeres” y se ha llegado
a una serie de acuerdos y tratados. Aunque varios tratados abordan
los trabajos no remunerados de las mujeres, resaltamos el Consenso
de Quito del 2007 por ser el más completo.
Las delegaciones de 24 países presentes en la X Conferencia Regional
sobre la Mujer de América Latina y el Caribe, acordaron el Consenso
de Quito del 2007, en el cual se comprometen a realizar acciones de
gobierno que garanticen la paridad en la participación política de
las mujeres en todos los ámbitos de la vida política y social, así
como a promover acciones para empleos de calidad para las mujeres.
Esto sólo puede llevarse a cabo descentrando la lógica del capital
y reconociendo el aporte fundamental del trabajo de cuidados.
Algunos de los puntos acordados son ineludibles si realmente se pretende
crear una nueva organización social de los cuidados. Por ejemplo,
“garantizar el reconocimiento del trabajo no remunerado y su aporte al
bienestar de las familias y al desarrollo económico de los países, y
promover su inclusión en las cuentas nacionales”, es todo un desafío y
un avance necesario. Este compromiso de los Estados es irrevocable para
que las mujeres accedan a los derechos de ciudadanía.
Así mismo, se abordó la división sexual del trabajo y se propuso
aplicar “...políticas de Estado que favorezcan la responsabilidad
compartida equitativamente entre mujeres y hombres en el ámbito
familiar, superando los estereotipos de género, y reconociendo la
importancia del cuidado y del trabajo doméstico para la reproducción
económica y el bienestar de la sociedad como una de las formas de
superar la división sexual del trabajo”.
Estas acciones no solo revaloran el estatus de las mujeres y
reconoce la contribución que hacen con el trabajo de cuidados,
sino que también apuesta por “igualar las condiciones y los
derechos laborales del trabajo doméstico al de los demás trabajos
remunerados...” Este compromiso otorgaría por fin derechos laborales
a mujeres trabajadoras de hogar que afrontan una grave vulnerabilidad
en todos los sentidos debido a su desprotección legal y aislamiento.
Principal
| 1. ¿Qué son los cuidados exactamente?
| 2. La organización social de los cuidados
| 3. La división sexual del trabajo
| 4. El trabajo de cuidados en los países del Sur
| 5. La Crisis de los Cuidados en los países del Norte
| 6. La externalización del trabajo doméstico
| 7. La importancia de acuerdos y la cooperación
| 8. Conclusión
| 9. Algunas referencias
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