
 








 |

| |
Para
informarte sobre las novedades de la campaña: |
|
|
|
 |

1. Situación
| 2. Propuestas
Situación
Es
un hecho que la mujer y el hombre no participan
de igual manera en la vida económica de sus
sociedades, especialmente en lo que se refiere a
la participación en la toma de decisiones
en torno a ella, donde la presencia de mujeres es
muy escasa. Tampoco es igual su acceso a los recursos
económicos, pues aun existen múltiples
barreras jurídicas y derivadas de las costumbres
sociales que impiden a las mujeres el derecho a
la propiedad o el acceso a la tierra, los recursos
naturales, el capital, el crédito, la tecnología
y otros medios de producción.
Esta desigualdad afecta directamente a las condiciones
de vida y oportunidades de desarrollo de mujeres
y hombres, pero también resulta decisiva,
por poner algunos ejemplos, en la determinación
de las condiciones laborales, el impacto de las
políticas económicas, el reparto de
tareas en el ámbito familiar o la necesidad
de buscar oportunidades lejos de su país
de origen. En todos estos ámbitos, las mujeres
parten de una situación de desventaja respecto
a los hombres, siguen sin poder alcanzar una situación
de autonomía personal y soportan situaciones
de injusticia y violación de sus derechos.
A pesar de estas dificultades para acceder y tener
control sobre los recursos económicos, que
están acentuando día a día
el proceso conocido como la feminización
de la pobreza, la aportación de las mujeres
a la economía de sus sociedades es fundamental,
ya que se calcula que realizan el 66% del trabajo
a nivel mundial.
Salario
bruto anual según estudios realizados,
tipo de jornada y tipo de contrato por
sexo
Miles
de euros
|
| |
Ambos sexos |
Varones |
Mujeres |
| Por estudios realizados |
|
|
|
| Sin estudios |
12'90 |
14'83 |
8'47 |
| Estudios primarios |
15'64 |
17'64 |
10'82 |
| Primer ciclo secundaria |
15'67 |
17'59 |
11'70 |
| Segundo ciclo secundaria |
21'63 |
25'32 |
16'48 |
| Formación profesional grado medio |
17'96 |
21'27 |
14'37 |
| Formación profesional grado superior |
20'99 |
23'52 |
16'13 |
| Diplomado universitario o equivalente |
25'76 |
30'75 |
21'15 |
| Licenciado, ingenieros superiores, doctores |
32'99 |
38'69 |
25'62 |
| Por tipo de jornada |
|
|
|
| A tiempo completo |
21'25 |
22'77 |
18'09 |
| A tiempo parcial |
7'84 |
9'47 |
7'25 |
| Por tipo de contrato |
|
|
|
| Indefinido |
22'08 |
24'81 |
17'44 |
| Duración determinada |
13'4 |
14'76 |
11'08 |
| |
|
|
|
| Fuente: INE. Encuestra de Estructura Salarial
2002 |
|
|
|
En las últimas décadas, un número
creciente de mujeres se ha incorporado al mundo
del trabajo remunerado por su propia elección,
cobrando conciencia de sus derechos y optando por
un proyecto de vida propio. Cada una de estas mujeres
ha allanado el camino para las demás y ha
cooperado en transformar su realidad, cuestionando
los estereotipos sobre lo que deben hacer los hombres
y las mujeres. Para estas mujeres, sin embargo,
sigue siendo más difícil encontrar
empleo, acceder a puestos directivos, disfrutar
de contratos estables, conciliar su vida laboral
profesional con su vida personal y recibir el mismo
salario que sus compañeros.
En otro orden, la participación de las mujeres
en el mercado de trabajo no se ha visto acompañada
de una redistribución de su carga de trabajo
en el ámbito del hogar o la comunidad, labor
que no se suele medir en términos cuantitativos
ni se valora en las cuentas nacionales. La contribución
realizada por la mujer al desarrollo a través
del trabajo en el ámbito privado se ve así
subestimada y, por consiguiente, su reconocimiento
social es limitado, a pesar de ser completamente
imprescindible. Por poner un ejemplo, el coste económico
del trabajo de cuidados, que las mujeres realizan
de manera no remunerada en el ámbito familiar,
es superior al gasto en salud que hacen los estados,
ya que representa el 88% del trabajo total de atención
a la salud.
América
Latina. Total trabajadores, trabajadores
remunerados
y domésticos no remunerados alrededor
de 2002
|
 |
Una situación especialmente desventajosa
es la que viven las trabajadoras inmigrantes, entre
ellas especialmente las trabajadoras domésticas,
que contribuyen con sus remesas a la economía
del país de origen y mediante su participación
en la fuerza de trabajo a la economía del
país donde trabajan. A pesar de su valiosa
aportación, pocas veces reconocida, las mujeres
que migran padecen en el país de acogida
las peores condiciones laborales, sufriendo comúnmente
una doble discriminación por su condición
de mujeres y extranjeras.
Ir
a esfera Mujer y economía: Propuestas
Volver
a Objetivo Beijing
|
|
|