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Iniciamos la formación del “grupo de agentes multiplicadores en género y desarrollo”
Transformación hacia la acción participativa en clave de género
“Asumir la perspectiva de género requiere un gran esfuerzo
y conduce a una revolución intelectual interna de tipo personal y
a una revolución cultural de las mentalidades.”
Marcela Lagarde
La revolución interna y colectiva desde una perspectiva de género
puede llegar a ser un acto meramente retórico, si no se plantea bajo
una práctica real de participación e implicación de cada persona en
la sociedad.
En este sentido, y bajo la campaña “Muévete por la igualdad. Es de Justicia”,
se ha iniciado el pasado viernes 23 de mayo el proceso de organización y
formación de un “grupo de agentes multiplicadores en género y desarrollo”.
Es evidente que en los últimos tiempos, y cada vez con más fuerza, oímos hablar
de género, violencia de género, igualdad o género y desarrollo, entre otros;
podría parecer que todas las personas son conocedoras y expertas en este tema,
pero la realidad demuestra que las relaciones desiguales entre hombres y mujeres
siguen estando presentes en lo cotidiano, en lo local y en lo global, como una
causa fundamental de los principales problemas de la humanidad.
El estudio, el análisis, reflexión y profundización de estas construcciones
sociales y de la relación entre hombres y mujeres, su evolución y su impacto
en el desarrollo de las sociedades, es el punto de partida para el inicio de
este proceso colectivo denominado “grupo de agentes multiplicadores en género
y desarrollo”.
El objetivo de este proceso es facilitar que 30 mujeres,
de diversas edades y diversos ámbitos de actuación,
trasciendan del discurso hacia una acción participativa en
pro de la igualdad de género.
El reto de transformar las relaciones desiguales de género,
implica sin duda redistribuir el poder y modificar las relaciones
entre los actores sociales. Para ello hemos de dotar a las personas
de una herramienta individual y colectiva: la participación activa y
transformadora. Entendida en este proceso, como la formación de agentes
multiplicadores para el cambio.
Es decir, personas que forman parte de un proceso de formación, análisis,
reflexión y crítica desde el enfoque de género con la finalidad de asumir
el desafío de transmitir y multiplicar lo que han aprendido y reflexionado,
que motiven la implicación y la participación de otros actores sociales,
mediante la formación y reproducción de valores positivos, nuevas actitudes
y comportamientos para alcanzar la igualdad de oportunidades para todas y todos.
Transformamos nuestras sociedades, transformándonos a nosotras mismas, cambiando
el prisma por el cual interpretamos al mundo; trasformamos cuando nos implicamos,
cuando construimos nuevas iniciativas ciudadanas, y cuando hacemos que esas
iniciativas sean sostenibles en el tiempo.
La historia de la humanidad ha limitado, de muchas y diferentes maneras, a las
mujeres el que puedan dirigir y escribir con su propio puño y letra las páginas
del libro de sus vidas. Pero las construcciones sociales, aquello que denominamos
roles, relaciones, maneras de ser y actuar, no son estáticas y cambian con el tiempo;
sin esta alternativa nunca habrían podido las mujeres de nuestro pasado desafiar
lo injustamente instituido. Es así, como a través de la acción creativa,
multiplicadora y conjunta, podemos ser actoras principales de la transformación
social e individual.
Esta transformación social requiere del compromiso individual y
colectivo de las mujeres. De una organización horizontal y participativa
que, a su vez, debe ser una expresión de nuestra identidad, una identidad
que ha de ser nuestro punto da partida para expresar nuestras reivindicaciones
y demandas colectivas femeninas y feministas.
Apostamos, entonces, a desarrollar procesos grupales de transformación
social desde una perspectiva de género, entendida como un instrumento de
análisis que permita identificar diferencias entre hombres y mujeres para
establecer acciones tendientes a promover situaciones de equidad.
En este sentido, una perspectiva de género, arraigada y amplia es la clave
para nuestra implicación como sujetas y sujetos sociales; esta visión del mundo
exige realizar un análisis critico y una exploración en todos los ámbitos de
la vida; en las políticas de gobierno, en lo jurídico, en la economía, en el
mercado laboral, en las ideologías transmitidas en las escuelas o en los medios
de comunicación, así como también en las experiencias privadas, personales e intimas.
Si como mujeres empoderadas logramos el derecho a intervenir en la configuración
social de nuestro entorno, fortaleceríamos nuestra capacidad de ser sujetas históricas
y multiplicadoras de cambio. Es así como las transformaciones de las mujeres, desde una
perspectiva de género, pueden representar grandes avances en todos los ámbitos de la sociedad.
Si bien no hay fórmula mágica para hacer uso de todas las herramientas que la perspectiva
de género y la participación activa ponen a nuestro alcance, creemos que el primer paso es
conformarnos en grupos, y construir acciones colectivas para superar los obstáculos y
discriminaciones que atañen a hombres y a mujeres.
Este primer paso nos lleva, como individuas, a participar en este proceso que se abre en
Catalunya; en el cual tenemos el reto de movilizar nuestro interior para movilizar después el mundo.
Esta es la puerta que se abre. Un grupo de mujeres que están comprometidas con las desigualdades
y que desean incorporar en cada accionar cotidiano, en cada actitud pública y privada una perspectiva
de género para transformar en el pequeño día a día las grandes realidades que habitamos.
Un grupo más, un proceso más que se abre, en síntesis una invitación a la participación activa,
para que quienes nos leen, mujeres y hombres, sujetas y sujetos sociales, sean también actoras y
actores de la creación de una nueva realidad y de un nuevo consenso social que hombres y mujeres
necesitamos.
Maritza Rave Buitrago
Responsable de la Campaña “Muévete
por la Igualdad. Es de justicia”.
InteRed Catalunya
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